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Una columna de Pau Echegaray

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Por qué estos 5 alimentos saludables están frenando tu pérdida de grasa

Según recoge Vanitatis, el nutricionista Mario Ortiz ha enumerado en un vídeo reciente cinco alimentos perfectamente saludables —y subrayo lo de saludables— que pueden estar boicoteando tu pérdida de…

Pau Echegaray, Dietista-nutricionista clínico y divulgador metabólico·actualizado 29 de agosto de 2026

Por qué estos 5 alimentos saludables están frenando tu pérdida de grasa

Según recoge Vanitatis, el nutricionista Mario Ortiz ha enumerado en un vídeo reciente cinco alimentos perfectamente saludables —y subrayo lo de saludables— que pueden estar boicoteando tu pérdida de grasa sin que casi nadie repare en ello. El problema no es retirarlos de la dieta; el problema es entender por qué tu cerebro los ha colocado en una categoría mental exenta de calorías. Spoiler: las kilocalorías no leen etiquetas.

Cuando "sano" se convierte en un permiso

El primer error que Mario Ortiz pone sobre la mesa —y uno de los más repetidos en consulta— es mezclar densidad nutricional con densidad calórica baja. Son cosas opuestas. Alimentos como el aceite de oliva, el queso curado, los frutos secos, el aguacate o el yogur griego natural son nutricionalmente potentísimos: te aportan grasas de calidad, vitaminas, minerales y proteína. Pero esa misma concentración de nutrientes viene acompañada de una concentración energética elevada. Tu metabolismo no distingue entre una kilocaloría "buena" y una "mala"; distingue entre superávit y déficit. Y ahí es donde se rompe el espejismo.

Los cinco y el mecanismo que los hace invisibles

El aceite de oliva es santo y seña de la dieta mediterránea, pero todos lo echamos "a ojo". Ortiz recuerda que ese cálculo de andar por casa se traduce en una cantidad considerable de calorías sin que seas plenamente consciente. El queso curado, al tener menos agua que el fresco, concentra mucha más energía por loncha de la que tu vista calcula. Los frutos secos son el clásico: el nutricionista lanza una pregunta incómoda sobre quién se come realmente un puñadito, porque del puñado prescrito al medio paquete abierto delante hay un abismo. El aguacate, omnipresente en tostadas y bowls, suma kilocalorías con una facilidad pasmosa. Y el yogur griego natural, aunque excelente, suele aportar más grasa y más energía que otras alternativas más ligeras. Ninguno es el villano. Todos suman.

Lo que toca hacer de verdad

Ortiz lo deja meridianamente claro: no hay que dejar de comerlos. Hay que controlar las raciones y dejar de usar "es saludable" como un permiso ilimitado. Pesa el aceite durante unas semanas hasta que tu mano aprenda cuánto es una cucharada real. Mide los frutos secos fuera del paquete y no confíes en tu estimación visual. Y si tu objetivo es perder grasa, el aguacate no es un ingrediente decorativo: es una fuente grasa más, con todo lo que eso implica en el balance diario. La evidencia no está en eliminar alimentos; está en dejar de tratarlos como neutros.