Por qué comer sano no basta para evitar la pérdida de masa muscular a partir de los 45
Mujerhoy publica una entrevista con la nutricionista Violeta Kuskyan cuya afirmación debería retumbar en cualquier consulta: una dieta equilibrada puede no ser suficiente para conservar músculo.
Pau Echegaray, Dietista-nutricionista clínico y divulgador metabólico·actualizado 19 de septiembre de 2026

Una dieta "equilibrada" no te salva del músculo perdido
La frase incomoda porque desmonta el mantra de "como de todo, ya estoy bien". Y, sin embargo, en consulta lo veo cada semana con pacientes que comen variado, se saltan los ultraprocesados y aun así notan que pierden fuerza a partir de los 45 sin entender por qué.
Lo que el paciente entiende por "equilibrado"
Cuando alguien me dice en consulta que lleva una dieta equilibrada, suele significar: fruta, verdura, arroz integral, algo de pollo a la plancha, yogur desnatado y un chorrito de aceite de oliva "por lo que sea". Eso cubre el guion popular de los últimos veinte años. Pero "equilibrado" no es lo mismo que "suficiente para tu masa muscular". El músculo no se mantiene solo porque no comas basura; se mantiene porque le das material para reconstruirse. Y ese material tiene su cifra concreta: proteína de alta calidad, repartida en al menos tres ingestas diarias, en dosis que ronden los 20-30 gramos por toma, con suficiente leucina para disparar la síntesis. Si tu plato principal de mediodía son unas lentejas con arroz integral, vas por la mitad del camino; si es una ensalada con pechuga a la plancha, llegas; si es un bowl de verduras con un puñado de quinoa y nada más, no llegas. La resistencia a la insulina —tus células han dejado de escuchar— no se arregla con ensalada.
El estímulo que nadie se molesta en recordar
Y aquí aparece el otro gran olvidado: el estímulo mecánico. Tus fibras musculares responden a la carga, no a tus buenas intenciones. Sin un mínimo de fuerza —pesas, bandas, dominadas, sentadillas, lo que sea—, la proteína que ingieres se reparte entre glucogénesis, oxidación hepática y poco más. Comer más proteína sin moverte es tirar el dinero a la basura metabólica. Es lo que llevo años explicando en consulta: la sarcopenia no se previene con un batido de farmacia, se previene con proteína bien repartida y resistencia muscular sostenida en el tiempo. Ni la dieta más "perfecta" del mundo compensa seis meses sin pisar un gimnasio o sin una rutina de fuerza en casa.
Qué tocar antes de que te toque a ti
Si tienes más de cuatro décadas, pide a tu médico una analítica con creatinina y albúmina, y si tu profesional lo ve útil, un dinamómetro de prensión manual. Mientras tanto, deja de llamar "dieta equilibrada" a lo que en realidad solo es una dieta variada con déficit proteico y cero estímulo de fuerza. Si compras ese yogur desnatado y esa ensalada de mediodía pensando que vas "equilibrado", estás pagando a precio de oro un puñado de azúcares con cinco gramos de proteína. No es opinión, es aritmética clínica.