Nutrición en la menopausia: el error de basarse en estudios masculinos
Apenas el 40% de los participantes en ensayos clínicos sobre cáncer, enfermedad cardiovascular y trastornos psiquiátricos son mujeres.
Pau Echegaray, Dietista-nutricionista clínico y divulgador metabólico·actualizado 14 de septiembre de 2026

Cuando la guía de menopausia se copia del manual masculino
Con ese dato en la mano, la noticia cobra otra dimensión: en marzo de este año, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) publicó unas guías nutricionales para la perimenopausia, menopausia y posmenopausia fundamentadas en estudios realizados exclusivamente en hombres. Y sin advertirlo en el documento.
Un "detalle" que no lo era tanto
Las recomendaciones de fondo no suenan descabelladas —dieta rica en proteína, hierro, calcio, omega-3 y vitaminas, más entrenamiento de fuerza—, pero la AESAN se apoyó en estudios de referencia de la EFSA pensados para población masculina y omitió mencionarlo. Varias investigadoras de la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT) lo denunciaron públicamente. La agencia acabó reconociendo que había omitido la advertencia correspondiente y ha encargado una revisión formal a su comité científico. Hasta la ministra de Igualdad, Ana Redondo, reclamó que se revisara el documento y pidió que un episodio así no se repitiera.
Por qué el cuerpo de un hombre no es tu molde
Aquí la fisiología te pone contra las cuerdas. Las necesidades nutricionales divergen entre sexos, y la brecha se ensancha con las fluctuaciones hormonales de la menopausia, que condicionan la densidad ósea, la composición corporal, la cognición y el riesgo cardiovascular. Para que se entienda rápido:
- Calcio: 1.000 mg al día en hombres de 19 a 70 años y mujeres hasta los 50; a partir de los 51, las mujeres deberían subir a 1.200 mg.
- Vitamina A: 900 microgramos para ellos, 700 para ellas.
- Hierro: 8 mg en hombres frente a 18 mg en mujeres.
- Potasio: 3.400 mg para ellos, 2.600 para ellas.
Aplicar el mismo recetario es como arreglar un coche diésel con piezas de gasolina: algo encaja por inercia, pero el motor no rinde igual ni responde igual. Y lo que es peor, en plena perimenopausia estás intentando modular hueso, músculo, inflamación y metabolismo lipídico a la vez; hacerlo con datos extrapolados de un varón de 35 años es ciencia con los ojos vendados.
Qué hacer mientras llegan las correcciones
Si estás en esa etapa, quédate con los consejos generales —proteína de calidad, calcio, vitamina D, fuerza regular— pero trátalos como punto de partida, no como dogma. Como recordó la dietista Amy Shapiro, la absorción de nutrientes cambia con la edad y conviene revisar analítica y ajustar con alimentos reales o suplementación dirigida, no con la tabla genérica de un documento pensado para otro organismo. La próxima vez que alguien te venda una guía "universal" de menopausia, mira la letra pequeña: que el sesgo de género no se quede solo en el prospecto del estudio.