Menús semanales de septiembre: por qué no deberías seguir dietas de 800 calorías
Lecturas acaba de publicar la propuesta de Cocina Fácil para la semana del 14 al 20 con recetas "fáciles, equilibradas y sin estrés" que, según el titular, se mueven por debajo de las 800 calorías diarias.
Pau Echegaray, Dietista-nutricionista clínico y divulgador metabólico·actualizado 11 de septiembre de 2026

Septiembre es temporada alta de menús semanales, y este año el aluvión se ha adelantado. Lecturas acaba de publicar la propuesta de Cocina Fácil para la semana del 14 al 20 con recetas "fáciles, equilibradas y sin estrés" que, según el titular, se mueven por debajo de las 800 calorías diarias. La Fundación Dieta Mediterránea, Hola y Aquí Diario coinciden con sus propias planificaciones para la vuelta a la rutina. Antes de fotocopiar la lista de la compra, conviene leer la letra pequeña.
Cuatro cabeceras, un mismo formato y una pregunta incómoda
En apenas unos días, al menos cuatro publicaciones españolas se han lanzado a planificar lo que comemos del 14 al 20 de septiembre. Lecturas vende el menú de Cocina Fácil con la cifra de "menos de 800 calorías" como reclamo principal. La Fundación Dieta Mediterránea tira de oficio: recetas tradicionales, vegetales frescos e ingredientes mediterráneos. Hola habla de recetas fáciles, rápidas de preparar y muy ricas para la vuelta a la rutina. Y Aquí Diario mete el dedo en la llaga: la sostenibilidad no siempre está en la etiqueta verde.
Cuatro enfoques distintos, un mismo formato semanal de septiembre. La pregunta es si necesitas un menú prefabricado para comer bien, o si lo que necesitas es criterio propio para evaluar cualquiera, venga de donde venga.
La cifra que debería hacerte saltar las alarmas
"Menos de 800 calorías al día" no es un menú equilibrado: es una dieta de muy bajas calorías. Para cualquier adulto sano y activo, moverse en ese rango de forma prolongada significa activar el modo ahorro del organismo: reducción del gasto energético, pérdida de masa muscular y un terreno abonado para recuperar peso en cuanto vuelvas a comer algo normal.
El patrón es de manual: restricción severa, rebote posterior y metabolismo cada vez más perezoso. Si lo que buscas es perder grasa de forma estable, recortar hasta esas cifras no es la solución, es el problema de raíz. Ningún menú "equilibrado" debería exigirte pasar hambre sostenida.
Estructura frente a recorte
La planificación semanal tiene sentido cuando ordena hábitos, no cuando sustituye tu criterio. Lo que funciona a largo plazo sigue siendo lo aburrido: estructura real de comidas, proteína en cada una, vegetales como base, legumbres de forma habitual, aceite de oliva, fruta entera y movimiento diario. Ni batidos milagro, ni menús de menos de 800 calorías.
La vuelta a la rutina se atraviesa mejor con estructura que con recortes drásticos. Y se atraviesa mejor, también, aceptando que no existe el menú semanal perfecto: existen fuentes razonables y personas que cocinan con criterio.